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Carta de Bienvenida de la presidenta de la FPH

Querid@ voluntari@

Bienvenido a este portal de voluntarios sanitarios de la Fundación Pablo Horstmann y gracias por tu interés por formar parte de nuestra comunidad. En él vas a encontrar información sobre todos los proyectos de la Fundación Pablo Horstmann, consejos, recomendaciones y toda la información que considero necesaria para que nos conozcas y para ayudarte en tu labor como voluntario.

Antes de viajar a terreno quiero hacerte reflexionar sobre una serie de aspectos importantes para que esta experiencia sea muy provechosa para ti y para todas las personas a las que queremos ayudar. Vas con la mejor de las intenciones, no me cabe la menor duda, pero yo, que he sido también voluntaria en África, sé que yendo con la mejor de las intenciones se pueden tener actitudes no muy constructivas para el personal local.

En primer lugar, es importante que entiendas que vas en calidad de voluntario de la Fundación Pablo Horstmann (y si viajas a Lamu también de Anidan K) y que todo lo que hagas repercutirá en nuestro prestigio y en el grado de aceptación con el que la población a la que servimos y el equipo sanitario local reciban a los siguientes voluntarios. Formas parte de una larga cadena solidaria y cada eslabón ha conseguido ir creando una imagen que debes seguir manteniendo.

La planificación del trabajo y tu forma de realizarlo tendrá que adaptarse al equipo local con el que vas a trabajar mano a mano. Algunos sufren un verdadero “shock” si nunca han sido voluntarios en África, porque pretenden que el equipo local se adapte a ellos. El personal sanitario en Etiopía o en Kenia no trabaja a tu ritmo, ni con la misma motivación o diligencia, ni tiene tu formación. Y no van a adaptarse de golpe a ti; así que no te sientas frustrado por ello. Se trata más bien de que ganándote su confianza consigas que trabajen en equipo contigo y de esta forma, poco a poco, irán mejorando su capacitación. Son ellos los que se quedarán allí cuando tú vuelvas y como tendrán que solucionárselas ellos solos, procura dejar un poso de formación y de buen ánimo a tu vuelta, porque lo que seguramente no podrás hacer es cambiar África en un par de meses. Es importante que sepas, además, que el equipo actual es muchísimo mejor que la media africana, y que eso ha sido labor de muchos voluntarios que han sabido construir en positivo, no cayendo en las críticas o la frustración.

Estaremos encantados de recibir las propuestas de mejora que se os ocurran, vuestra opinión es muy valiosa y se tendrá en cuenta, pero debéis hacérmelas a mí o al coordinador del hospital quienes valoraremos cómo y cuándo implantarlas. No hagáis cuestiones personales de puntos de vista diferentes, aunque tuvierais la razón, romper el buen ambiente de trabajo podría perjudicar seriamente la buena marcha del proyecto.

También es importante tener en cuenta vuestra responsabilidad no sólo como médico o profesional de la salud, sino como voluntario de la Fundación, y las consecuencias que una buena o mala actuación puede tener para el proyecto. Pensad que los próximos voluntarios serán prejuzgados en función de lo que hayan visto en vosotros. Recordad que los europeos somos a veces como “un elefante en una cacharrería” al llegar a África, y que aún con la mejor de las voluntades podemos herir sentimientos imponiéndonos, desmotivar al equipo local o tener un problema con los agentes sociales por intrusismo. Mejor dejar buen rollo tras de ti, afecto y a un equipo local motivado, que mucho trabajo hecho a las bravas.

Para mí la clave es la HUMILDAD: valorar a los locales, motivarles y capacitarles solo se puede conseguir trabajando mano a mano con ellos de tú a tú. Íntimamente relacionado con la humildad está la capacidad para aceptar críticas: asumir que podemos cometer errores y estar muy abierto a las opiniones de los profesionales de allí, ya que la cultura es muy distinta. Nuestro objetivo es que los proyectos sean “locales” y arraiguen. Sólo si el personal local se siente a gusto con el voluntario (fruto de esa apertura y capacidad de escucha) podrá decirle lo que piensa y llegar a una mejor colaboración.

Es fundamental que vayas con una mentalidad abierta, dispuesto a la aceptación de otras culturas. Al principio llegarás y probablemente te desesperarás por aquello que no entiendas por qué hacen de forma poco eficaz, o que tú harías de un modo diferente. Debes desarrollar en ti una actitud de escucha, flexibilidad y tolerancia hacia nuestras contrapartes locales y los beneficiarios de los proyectos en marcha. No juzgues a nadie, no eres quién. Acéptalos, y a partir de ahí intenta ayudarles para que se pueda producir, solo cuando sea necesario, un cambio gradual en algún aspecto. Pero, recuerda que es una elección suya, no la puedes tomar por ellos (ni debes hacerlo porque nadie está en posesión de la verdad).

Sé responsable, tienes que ser consciente de tu gran influencia en ese entorno. Todos se fijarán en ti, así es que actúa en consecuencia, sé ejemplar, sobre todo en el trato humano. Que se note que tu voluntad de servir sea por amor a los demás, a los niños y a todo el equipo local. Procura integrarte y formar parte de ellos, no seas un extraño. Cuanto más te integres más los entenderás, más capacitado para ayudarles estarás, y más enriquecedora será tu experiencia.

Vas a tener que ser paciente. En África todo cuesta más esfuerzo y tiempo en llevarse a cabo, es otro ritmo. Es importante no desesperarse. Vas a sentirte impotente ante casos a los que no puedas ayudar, sabiendo que en nuestro medio tendrían solución. Intentaremos ayudar a todos, derivar lo que sea grave, ir mejorando para atender mejor, pero mientras tanto, tendrás que saber mantener el ánimo. Y, transmitir madurez, serenidad y esperanza. Haz lo que creas que debes hacer por tu paciente y hazlo con toda tu ilusión y con todas tus ganas. No busques reconocimiento, sino la tranquilidad que te da el saber que lo has hecho como mejor has podido. Y luego quédate tranquilo, nadie te va a juzgar por los resultados, sino por el amor que has puesto en ello.

Implica a la comunidad: el servicio voluntario es efectivo en la medida que logra la participación de los beneficiarios y eso se consigue trabajando “al lado de” y no “en lugar de”. No sirve de nada llegar, hacer tu trabajo, e irte, porque eso curará a unos cientos de niños, pero no solucionará las cosas a largo plazo. Hay que involucrar y motivar al equipo sanitario local y a la comunidad beneficiaria, que sientan este proyecto como suyo y que realmente formen parte de él. Ten siempre presente que nuestra misión es convertirles a ellos, mediante la formación, en motores de desarrollo de su propia comunidad.

Cualquier bien material que para nosotros significa poca cosa, comprobarás que allí es algo extraordinario. Por eso respetar y cuidar todos los bienes del hospital es algo muy importante para los voluntarios, y nunca podrán utilizarse para fines particulares. Valora y agradece la comida al recibirla gratuitamente, allí es un bien muy preciado del que no todos disfrutan a diario.

En Lamu, Kenia, Anidan (www.anidan.org) es el responsable de la supervisión local y de la administración del Hospital. En Meki, Etiopía, nuestro socio local es el Vicariato de la Iglesia Católica en Meki. Son las contrapartes locales de la Fundación Pablo Horstmann y, si bien tu tarea es médica y en ese campo tendrás completa autoridad, para cualquier otra cuestión es importante que sepas que son ellos los que podrán decidir cómo y qué hacer en cada situación. 

En definitiva, vas a atender enfermos, estudiar las necesidades sanitarias en diversas poblaciones, planificar actuaciones sanitarias, dar soporte y capacitar al equipo local, impulsar cursos de formación, impartir cursos de salud básica a la población, sugerir ideas de mejora, actuar como lazo de unión entre el equipo local y la Fundación, … y todo ello siempre en comunicación estrecha con la fundación y de acuerdo con Anidan. Es importante que no decidas realizar acciones conjuntas con el personal sin consultarme previamente (dado que actúo como directora médica del hospital) y sin informar a Anidan; somos quienes decidiremos en todo caso la adecuación o no de tus propuestas.

Te deseo que esta experiencia africana sea muy enriquecedora para ti,

Recibe un fuerte abrazo,

Ana Sendagorta (Presidenta FPH)

Ana Sendagorta

Presidenta FPH

Dirección

Calle Camino Sur, 50
28109 Alcobendas - Madrid
Teléfono: 91 650 1973 (mañanas)
 
Fundación Lealtad

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