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Marta García Ascaso, pediatra, escribió durante su voluntariado

Este proyecto es la luz de mucha gente, la mano amiga que se tiende y la esperanza que nace. Y mientras ayudamos a gente con mucha menos fortuna que nosotros, todos aprendemos a ser mejores personas. Y a llenarnos los bolsillos de amor desinteresado, del calor que se recibe y se da en el abrazo a alguien amigo, de un ser humano que también es tu hermano.

Ésta está siendo la experiencia de mi vida, sin ninguna duda... ¡en todos los sentidos! ¡Aquí he encontrado todo! Eso sí, nos os preocupéis que os echo tanto en falta que volveré. Eso sí, estoy feliz de haber decidido venir. Se lo recomiendo a cualquiera con ganas de aventura, ganas de sentirse útil y ganas por querer.
Hoy me gustaría hablar de la pobreza y la enfermedad en el mundo. Éste no es un e-mail alegre como los demás... éste en un corto recordatorio a toda esa gente que veo a diario, a esos niños que pesan 6 kg teniendo 3 años, a esas infecciones cutáneas que devoran las pieles de los más pequeños, a esas enfermedades sin futuro por la falta de recursos y de dinero, a toda esa gente que lo pierde todo porque hay sequía, porque hay lugares donde el agua sólo la obtienen de la lluvia, porque tienen unos tanques en sus casas para recogerla... y cuando llueve como hoy, salen corriendo de las casas para ducharse aprovechando el agua bendita que cae del cielo... ésa misma agua que arrasa caminos e inunda casas, que favorece que el cólera y otras enfermedades se propaguen... esas lluvias que impiden a la gente salir de sus islas en busca de la ayuda sanitaria que tantas veces necesitan...

La pobreza y la enfermedad no siempre son compatibles con el afecto. Hay un escritor hindú que dice que cuando el hambre es insoportable, cuando no tienes con qué alimentar a tu familia, ese mismo hambre devora el amor, y desaparece la familia. Entra la dejadez, la desidia y de manera frecuente el abuso y el maltrato. Los niños se ven como una fuerza de trabajo y a veces como una fuente de dinero: mendicidad, prostitución... hay casas en Lamu donde comen antes los gatos que los niños. Es probable que esos mismos padres también sufrieran lo mismo a su edad. En no pocos lugares no existe la "cultura" del afecto. A muchos niños nunca les han dado un beso de buenas noches. Afortunadamente, también hay gente muy pobre que venera a sus hijos y lucha por ellos, que los quieren y se preocupan.

África es luminosa, tiene una luz intensa, el cercano Ecuador no es apto para fotofóbicos. Esta semana ha llovido bastante, por lo que todo se vio envuelto en la sombra gris que proyectaba el cielo, pero al volver a salir el sol de nuevo, todo se torno más verde, más rosa, más azul... ha florecido el suelo, las plantas y los árboles! Y esa poderosa luz se proyecta en la arena de esta isla, en sus dunas.... y se ve color cuando los niños sonríen con su poderosa felicidad, y se ve color en la ropa de la miseria, sucia pero muchas veces de colores vivos... y se ve el negro de los bui-bui (los burcas), en los que no veo nada mas a pesar de la expresiva mirada de muchas mujeres musulmanas. Y veo enfermedades, sobre todo en la piel y en la desnutrición, severa en algunos casos e injusta en todos. Y veo un cielo nocturno increíble. Ni una sola luz por la noche y un cielo con tantas estrellas que a veces parece casi blanco.

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